Para el pasadía cabe todo en una mochila pequeña: efectivo para el impuesto de la comarca, protector solar, toalla, una muda seca y tu documento o pasaporte. Lo demás es opcional. Y hay una cosa que no se puede improvisar allí: en las islas no hay cajeros ni datáfonos.
Vas a viajar dos horas y media en 4x4 por carretera de montaña y luego en lancha, mojándote. Cuanto menos lleves, mejor viaje.
De arriba abajo: sin las tres primeras el día se estropea de verdad; las últimas solo lo hacen más cómodo.
| Qué | Por qué | Si se te olvida |
|---|---|---|
| Efectivo en billetes pequeños | El impuesto de entrada se paga en la frontera Guna, en efectivo, y en las islas no hay forma de pagar con tarjeta | No entras a la comarca. Es lo único de la lista que puede dejarte fuera |
| Protector solar | Estás a nueve grados del ecuador, sobre arena blanca y agua que refleja | Te quemas en una hora, y en la isla no hay dónde comprarlo |
| Documento o pasaporte | Se cruza un control de entrada a la comarca | Te lo pueden impedir en el puesto |
| Toalla y muda seca | Vuelves mojado a un 4x4 con aire acondicionado y dos horas y media por delante | El viaje de vuelta se hace largo |
| Repelente de mosquitos | Aparecen al amanecer y al atardecer, sobre todo en las islas con vegetación | Te pican, sin más |
| Gorra, gafas de sol y camiseta para el agua | La sombra en un cayo son cuatro palmeras, y el snorkel se hace boca abajo al sol | La espalda es lo que más se quema |
| Bolsa estanca o zip para el teléfono | Se sube y se baja de la lancha con los pies en el agua, y salpica todo el trayecto | Es el accidente más común del día |
| Batería externa cargada | En las islas la electricidad va por horas, y en el pasadía no hay dónde enchufar | Te quedas sin cámara a media tarde |
El impuesto de entrada a la comarca es $22 por persona extranjera y $7 por residente panameño. Se paga una sola vez, en la frontera Guna, y va directo a la comunidad: no lo cobramos nosotros y no está incluido en el precio del tour.
Aparte, conviene llevar algo suelto para lo que quieras comprar en la isla: una mola, una cerveza, un coco. Todo se paga en efectivo y nadie va a poder cambiarte un billete de cincuenta.
El último cajero está en Ciudad de Panamá. En la carretera hacia Cartí no hay ninguno, y el 4x4 sale a las cinco de la mañana: eso se resuelve la noche anterior.
El almuerzo va incluido y en la lancha hay agua. Cargar con una nevera es cargar con una nevera por una montaña.
Lo ponemos nosotros. Si tienes tu propia máscara y te da reparo compartir, tráela; el resto sobra.
Es un viaje de ida y vuelta el mismo día. Una mochila pequeña y nada más: en la lancha el espacio se comparte.
Vuelven llenas de arena y mojadas. Lleva una vieja o una de microfibra.
De todo lo que la gente nos escribe después, esto es lo que más se repite: efectivo suficiente, protector solar, la muda seca para la vuelta, la bolsa estanca del teléfono y avisar de que estarás sin señal. Ninguna cuesta dinero; todas cuestan el día.
Eliges fecha y viajeros, y apartas el cupo. Cancelación gratuita hasta 72 horas antes.
Como mínimo el impuesto de entrada: $22 por extranjero y $7 por residente. Añade algo suelto para molas, bebidas o recuerdos. Todo en billetes pequeños, porque en la isla nadie cambia un billete grande.
No. En las islas no hay cajeros ni datáfonos y la señal no da para pagos por móvil. El tour se paga por la web con tarjeta; el efectivo es solo para el impuesto y los gastos en la isla.
Uno de factor alto, y a ser posible respetuoso con los arrecifes: los que no llevan oxibenzona ni octinoxato. Vas a nadar sobre coral vivo, y lo que se disuelve en el agua se queda ahí.
Chanclas o sandalias bastan para la arena. Si te preocupan las rocas o los erizos en el snorkel, unos escarpines de agua van bien, pero no son imprescindibles.
En el pasadía se puede llevar algo para el día, con moderación y siempre en lata o plástico —nada de vidrio en la lancha ni en la arena—. Toda la basura se vuelve contigo: en las islas no hay recogida.
Añade gorra, camiseta de licra para el agua y un cambio extra de ropa. Los chalecos salvavidas de talla infantil van en la lancha; avísanos al reservar cuántos hacen falta y de qué edades.
En la isla se dejan en la mesa del grupo, a la vista del guía. Son islas pequeñas y cerradas, no un sitio de paso, pero el sentido común de siempre: el dinero y el teléfono, contigo o en la bolsa estanca.