Nombre guna: Niadub
Sí, se puede ir a Isla Diablo en el día. Está en la zona de Cayos Limones y entra en 3 de nuestras pasadías desde Ciudad de Panamá, desde $135 por persona: se sale sobre las 5:00 de la mañana y se vuelve el mismo día.
Arena blanca deslumbrante y aguas tranquilas; una de las paradas clásicas de los tours de un día.
Isla Diablo es la parada de la arena. Blanca hasta molestar sin gafas de sol, con el agua entrando plana y sin corriente, es de las pocas donde se puede estar dentro del mar largo rato sin pelearse con el oleaje ni vigilar a nadie.
Por eso aparece en tantos itinerarios de un día: funciona igual de bien para quien quiere nadar que para quien solo quiere sentarse. No es la isla del snorkel — para eso está Perro Chico, casi al lado — sino la del baño tranquilo y la foto de la arena contra el turquesa.
Varias rutas paran aquí. Cambia con qué otras islas se combina y cuánto cuesta.
Ninguna pasadía para en una sola isla. Estas son las que comparten mañana con Isla Diablo.
Sí. Se sale de Ciudad de Panamá sobre las 5:00 de la mañana en 4x4, se cruza a la comarca y se llega en lancha; el regreso es el mismo día por la tarde. No hace falta dormir en la isla.
Desde $135 por persona, según por cuál de nuestras rutas entres. Ese precio ya incluye el 4x4 puerta a puerta, la lancha, el almuerzo y el guía. Aparte se paga una sola vez el impuesto de la comarca: $22 extranjeros y $7 residentes, en efectivo y directo a la comunidad Guna.
La pasadía reparte la mañana y la tarde entre las islas del itinerario, así que ninguna parada es de todo el día. Si lo que quieres es quedarte en una sola isla sin prisa, dínoslo por WhatsApp y te decimos qué ruta se acerca más.
Ni una cosa ni la otra: el fondo baja despacio y el agua queda quieta, así que se aguanta dentro mucho rato sin cansarse. Es la parada para bañarse a gusto; para mirar el fondo está Perro Chico, a un salto de aquí.
Conviene. Lo que deslumbra no es el cielo sino la arena, que devuelve la luz hacia arriba durante toda la jornada. Es la razón de que la foto salga tan turquesa y también de que se queme la piel de debajo de la barbilla.